Milán, Bolonia, Turín, Florencia y Roma llenas de gente al mismo tiempo.
En Milán más de 5.000 personas enfrentaron a la policía con piedras y petardos frente al Duomo.
En Bolonia dispararon cañones de agua y gases lacrimógenos cerca de la estación.
En Turín volaron piedras y botellas.
Miles salieron porque el diésel está por las nubes y el sueldo no llega a fin de mes.
No es desorden por desorden.
Es gente que ya no puede más.
Cuando el combustible y el alquiler te ahogan cada día, la rabia sale a la calle.
Y está saliendo en toda Italia.
